Ruinas de San Ignacio: entradas, horarios y cómo llegar
Visitar las ruinas de San Ignacio es la mejor manera de conocer la historia de las misiones jesuíticas en Latinoamérica.

Las Ruinas de San Ignacio fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1984. Con una sola entrada se puede ingresar a las cuatro reducciones jesuíticas de Misiones:
- San Ignacio Miní
- Santa Ana
- Loreto
- Santa María La Mayor
- Corpus Christi
Una vez pagada la entrada tenés 15 días para visitar las demás reducciones. El paseo desde Puerto Iguazú es de día completo, y en el camino por la Ruta 12 se pasan localidades como Montecarlo y Eldorado.
Cómo llegar a las Ruinas de San Ignacio
Las Ruinas están a 240 km de Puerto Iguazú y a 64 km de Posadas, ambas por Ruta Nacional 12. También se puede llegar en excursión contratada desde agencias de viaje de Puerto Iguazú.
Horarios y precios de entrada
Datos para tu visita
- Abierto todos los días. Ingreso de 7:30 a 18:00 hs. Permanencia hasta las 18:30 hs. Última salida guiada: 17:30 hs.
- Argentinos: $8.000
- Residentes misioneros: $3.500
- Extranjeros: $19.000
- Estudiantes nacionales (primaria y secundaria): $6.000
- Jubilados nacionales acreditados: $5.000
- Menores de 6 años: sin cargo
- Personas con discapacidad: sin cargo
Precios en pesos argentinos, año 2026. Válidos para las 4 reducciones.
Espectáculo de luz y sonido
Todos los días a las 20 hs, sujeto a condiciones climáticas y con cupo limitado. Duración: 45 minutos. El ingreso al espectáculo se abona por separado con los mismos valores que la entrada diurna.

Historia de las Ruinas de San Ignacio Miní
Esta misión jesuítica fue fundada en 1610 en el Guayrá por los padres José Cataldino y Simón Masseta. En 1655, por las invasiones de los mamelucos, se trasladó a Paranaimá, y en mayo de 1695 llegó a su ubicación actual. Se la llamó San Ignacio Miní para distinguirla de San Ignacio Guazú, fundada con anterioridad.
En su época de mayor apogeo llegó a contar con más de 3.300 habitantes. Su cercanía al río Paraná le permitió mantener un constante intercambio con las otras reducciones.
Hoy se encuentra en buen estado de conservación gracias a importantes trabajos de restauración. El sitio cuenta además con un centro de interpretación de la cultura jesuíta-guaraní.

