Historia de las Cataratas del Iguazú
De los primeros pueblos guaraníes a las 7 Maravillas Naturales del Mundo: la historia detrás de las Cataratas del Iguazú.

Los pueblos guaraníes y el origen del nombre Iguazú
Los pueblos guaraníes fueron los primeros habitantes del territorio donde se encuentran las Cataratas del Iguazú. Entre ellos, los mbyá-guaraní eran uno de los principales grupos de la zona. Sus aldeas se dedicaban a la caza, la pesca, la recolección de frutos de la selva y el cultivo de la mandioca.
En el año 1542, durante una travesía desde el Océano Atlántico hasta Asunción del Paraguay, el explorador Álvar Núñez Cabeza de Vaca divisó las cataratas del río Iguazú y las bautizó como "Saltos de Santa María". Con el tiempo, ese nombre fue reemplazado por su denominación guaraní original: Iguazú, que significa "agua grande" (I: agua, Guazú: grande).
Alrededor de 1609, los mbyá-guaraní comenzaron a vivir el proceso evangelizador protagonizado por los sacerdotes jesuitas de la Compañía de Jesús, quienes desarrollaron en la región una experiencia única en América Latina: un sistema de reducciones que llegó a contar con 30 pueblos distribuidos entre el sur de Brasil, Paraguay, toda la provincia de Misiones y parte del norte de Corrientes. Por diferencias políticas y económicas con la Corona de España, los jesuitas fueron expulsados de la región en 1768.
Desde la conquista española y portuguesa hasta la actualidad, los pueblos guaraníes fueron perdiendo su territorio. Su población fue mermando por las guerras de conquista, la explotación laboral, las enfermedades traídas por los conquistadores y la pobreza extrema. Todavía sobreviven en pequeñas comunidades en condiciones de marginación.
De la colonización al primer turismo (1800-1935)
Tras la expulsión de los jesuitas, la zona de las Cataratas cayó en el olvido. En junio de 1881, poco antes de la federalización de Misiones, la provincia de Corrientes vendió 50 leguas cuadradas de tierras sobre los ríos Paraná, Iguazú y Urugua-í. Esas tierras pasaron por varias manos hasta llegar a Gregorio Lezama.
En 1882, el primer gobernador de Misiones, Rudecindo Roca, dividió el territorio en cinco departamentos. Ese mismo año, el explorador Carlos Bossetti llegó hasta la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú acompañando una comisión científica alemana. Entre los expedicionarios estaba Jordan Hummell, quien años más tarde organizaría el primer viaje turístico a las Cataratas. Así, las cataratas fueron "redescubiertas" y volvieron a ser admiradas.
En agosto de 1901 llegó a Puerto Iguazú la primera excursión turística. Entre los viajeros se destacaba Victoria Aguirre, quien ante la falta de caminos donó $3.000 para abrir una ruta por tierra entre Puerto Iguazú y las Cataratas, fondos a los que se sumaron otros $5.000 aportados por Gibaja y Nuñez. Esa fecha es reivindicada por la comunidad como fecha de fundación de Puerto Iguazú, en homenaje a Aguirre, impulsora del turismo y del crecimiento de la población.
En 1902, el paisajista Carlos Thays realizó el primer estudio detallado de las Cataratas y presentó un proyecto de creación del Parque Nacional. Ese mismo año, la "Ley Olmedo" reservó para el Estado Nacional la jurisdicción del Parque Iguazú. En 1928, la Nación compró las tierras de Arrayagaray con destino a Parque Nacional y Zona Militar.
El 1° de enero de 1935, por ley 12.103, el Gobierno Nacional dispuso la creación oficial del Parque Nacional Iguazú. Su primer intendente fue Paulino Amarante. En 1943 se restituyó el nombre de Iguazú al puerto de acceso a las Cataratas.

Patrimonio Mundial de la UNESCO y Maravilla Natural
El Parque Nacional Iguazú abarca una superficie de 67.000 hectáreas en el norte de la provincia de Misiones, en el departamento Iguazú. Al norte del parque, separado por el río Iguazú que forma el límite internacional, se encuentra su par brasileño, el Parque Nacional do Iguaçu.
En 1984, el Parque Nacional Iguazú fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Dos años después, en 1986, la misma distinción fue otorgada al parque brasileño. Ambos parques conforman juntos uno de los ecosistemas protegidos más importantes de América del Sur, perteneciente a la ecorregión de la Selva Paranaense, cuyo relieve está dominado por una meseta basáltica que alcanza los 700 metros de altitud.
En 2011, las Cataratas del Iguazú fueron elegidas como una de las 7 Maravillas Naturales del Mundo, consolidando su lugar entre los destinos naturales más extraordinarios del planeta.


